Shodokan ronin dojo

Phil Newcombe sensei, 7º Dan Shodokan Aikido (1957- 2018)

En Shodokan Ronin Dojo practicamos siguiendo la impronta que Phil Newcombe sensei aportaba tanto en su enseñanza y en su práctica como en su forma de ser. Creemos en un aikido dinámico, potente y eficiente.

El aikido, como arte marcial de origen japonés, nos ayuda a sentirnos bien física y mentalmente, aportándonos fortaleza física y mental.

Lo mejor para poder percibir algo de su personalidad es transcribir una parte autobiográfica  de su introducción  al libro de su alumno Scott Allbright, Aikido and Randori:

“En 1974, cuando la kung-fu manía, Bruce Lee y David Carradine estaban en su auge,  yo era un joven de 17 años interesado en aprender un arte marcial- siempre que no fuera kung-fu. Tomé contacto con el Aikido Tomiki a través de un compañero de trabajo y ha sido una gran parte de mi vida desde entonces.

Llevaba entrenando siete años cuando mi profesor, Irvine Cleydon sensei, me presentó un estudiante suyo Alan Higgs. Alan Higgs que había emigrado a Australia hacía unos años, fue el primer no japonés entrenado personalmente por Nariyama sensei 8º dan (6º dan en aquel tiempo) en el Hombu dojo en Osaka, Japón. Tenía la intención de transmitir a Claydon sensei y sus estudiantes lo que Nariyama sensei le había enseñado. A mi su enseñanza me hizo comprender el sentido de muchos ejercicios básicos  y su conexión con la aplicación en las técnicas de Aikido. En enero de 1982, preparamos el primer seminario fuera de Japón de Nariyama sensei, en Londres. Aunque era un instructor muy reconocido en Japón (ahora es el Director Técnico de la Japan Aikido Association),  era desconocido fuera de Japón. Todos los participantes quedamos impresionados  de la velocidad, timing (oportunidad) y ejecución de las técnicas, y su tremenda pero relajada potencia.

En ese seminario conocí a Scott Allbright, que no había practicado Aikido antes. El seminario nos inspiró a ambos a ir a entrenar con Nariyama sensei en su dojo de Osaka. Al año siguiente pasé nueve meses en Osaka aprendiendo Aikido durante unas cinco horas diarias. Aparte del conocimiento técnico, aprendí mucho sobre la historia del arte y sobre mi mismo. El entrenamiento se basaba en el sistema desarrollado por Tomiki sensei a finales de los 70. El sistema asegura la práctica de todos los fundamentos del Aikido en cada clase: visión periférica, control de la distancia, esquiva, desequilibrio y lo más importante los desplazamientos (footwork). (Algunos de estos principios son comunes a todas las artes marciales). A causa de este énfasis en el desplazamiento y movimiento, el sistema Shodokan es igualmente importante para embu (kata) y randori (práctica libre)”.