武夫 on Enero 25th, 2009


Sexo, mentiras y cintas de vídeo.-
Sinopsis: John es un abogado yuppie con pocos escrúpulos casado con la bella Ann. Ann se siente segura de su relación, aunque muestra poco interés en el sexo. Por el contrario John se muestra muy interesado en el sexo y está teniendo una aventura con la hermana de Ann, la extrovertida Cynthia, cuya personalidad resulta ser opuesta a ella. La llegada del enigmático Graham, un antiguo compañero de la universidad de John, cambiará todo.

A veces pasan cosas que son difíciles de explicar. Sobre todo cosas del ámbito privado. Y así uno se puede encontrar en mitad de una tormenta que afecta a todo lo que le rodea. Decía Shunryu Suzuki que los problemas intelectuales eran fáciles de afrontar, porque como cuando se quiebra una piedra los trozos resultantes son fácilmente identificables y completamente independientes unos de otros. Pero -decía- los emocionales son como partir ciertas frutas, siempre quedan hebras entre los diferentes trozos y son difíciles de distinguir.
Los problemas personales siempre crean tensión, pero si además son emocionales entonces son realmente desestabilizadores. Uno, que ha pasado por varias experiencias dolorosas en su vida y que además ha comprendido que las cosas no son blancas o negras, se mete a veces en situaciones en las que no debería. Sin pensar en las consecuencias o pensando que no tiene porque haberlas. Y así uno se convierte en un ladrón, asumiendo riesgos bajo la premisa de que no será sorprendido.
El resultado de los líos personales siempre es el mismo: desconcierto y división en el entorno inmediato. Y casi siempre explicaciones muy simplistas, prejuicios y juicios sumarísimos. Estas cuestiones las personas del entorno prefieren despacharlas rápido para poderlas encajar donde sea y que no les afecten demasiado. Pero las cosas no son tan sencillas y en muchas ocasiones a los amigos que nos rodean les falta información y a veces no se les puede facilitar. Con el tiempo he aprendido a que muchas cosas es mejor simplemente aceptarlas y no buscar demasiadas explicaciones.
Otra cuestión es la moral o ética de las actuaciones personales. O más bien la falta de una u otra. En muchas ocasiones la moral se inhibe. Ocurre en las guerras con el rechazo a matar a una persona. En la guerra hay que matar y se mata. En otras ocasiones uno infringe normas de comportamiento moral porque decide que una ocasión en concreto no la va a dejar pasar, aunque esté mal éticamente. Eso me pasó cuando conocí a S. y decidí tomar con ella una copa aunque sabía que no debía. De la copa a quitarme la ropa me llevó tiempo - días - pero al final recuerdo que decidí que no moriría sin amarla. Por muy mal que estuviera dadas nuestras situaciones personales. La experiencia me trastocó y años de frustraciones se volcaron en las 24 horas que me escapé con ella. No pude volver a mi vida anterior y comencé una nueva etapa a su lado.
En noviembre de 2008 estuve 15 días en Japón. Solo, entrenando esta bendición que es el aikido. Algo que aun no comprendo pasó en ese tiempo. Se que algo cambió porque mi cuerpo se mueve muy diferente, muy ligero y ya no tengo miedo a ninguna caída. Me noto muy relajado y suave. Se que como una fruta madura estaba preparada para ser recolectada y que en Japón por fin caí del árbol. Por desgracia o por fortuna algo también pasó en mi mente/corazón y muchas barreras se derrumbaron. Una parte de mi mente -y de mis sentimientos- que había estado reprimida o retenida desde años, se vio liberada. Me sentí muy extraño -aun me siento- y bajo ese estado mental volví a mi rutina diaria. Pero veía las cosas de manera diferente. Ahora puedo ver más a fondo a las personas, calo mucho más su estado y comprendo cosas que antes no podía comprender. Porque mi visión es más nítida y percibe mejor sus mentes y corazones.
También experimenté una gran soledad y un anhelo enorme de compartir parte de las cargas que me habían oprimido el alma. Y pude hacerlo.
A veces sólo necesitamos alguien que nos escuche, que no nos juzgue y que no sea parte de la situación que describimos y que nos hace sufrir: un extraño. En muchas ocasiones he podido contar a alguien recién conocido cosas que no he podido contar a nadie de los que me rodean. Y una vez me he echado en brazos de quien no debía porque anhelaba calor humano y porque necesitaba expresar dolorosas experiencias que exigían confianza y que sólo la oscuridad y la intimidad me proporcionan. Siempre he encontrado a las mujeres más receptivas que a los hombres para ciertas confesiones. Aunque me relaciono muy mal con ellas y es una de la cosas que estoy intentando cambiar. Veo mi vida, veo mi pasado y veo el efecto -los daños- que ciertas experiencias y personas han causado a mi confianza y a mi estima, y comprendo que ha llegado el momento de intentar recomponerme y recomponer mis conexiones internas. Se hacerlo como se hacerlo - a lo que se ve no muy bien- y en el proceso daño a los que me rodean y a sus relaciones. Pero de todo se aprende en la vida y es mejor hacerlo en cabeza ajena, esa es parte de la lección para ellos y para mi es intentar hacer las cosas mejor, con más madurez.
No puedo poner aquí todo lo que pienso, porque me sentiría demasiado vulnerable y expuesto. Las personas que nos rodean deben comprender también que no siempre podemos ser completamente sinceros y que cuando uno decide hacer algo que no debe, simplemente no lo cuenta. Lo oculta y lo hace. En ocasiones no se puede contar la verdad, así de simple. Como dice el Dr. House “todo el mundo miente”. Creo que en ciertas circunstancias es mejor no saber, correr un tupido velo y aplicar la expresión “ojos que no ven, corazón que no siente”. Pero es una decisión personal el afrontar las cosas de un modo u otro. Sin duda cuando las personas nos piden explicaciones, depende de nosotros al ofrecerlas el ser completamente sinceros o no. A veces mentimos por protegernos, otras por proteger a otros y en algunas por proteger al que nos pregunta de las respuestas que pueden dañarlo. Cuando en ciertas situaciones además se producen triángulos -o cuadrados- es mucho más complejo todo. Y mucho más cuando hay personas enamoradas de personas que se han liado con compañeros emparejados y todos son del mismo círculo social o laboral y se conocen todos. Ahí es mucho más difícil todo por los sentimientos cruzados.
Pero todas estas cosas pasan en la vida real y el arrepentimiento -si es que lo hay- no las soluciona. Yo no tengo una respuesta a todas estas cuestiones -ya me gustaría- pero si se que lo que como suele decirse lo que no te mata te hace más fuerte. Y que de todas estas experiencias se aprende y se madura. Así cuando esta situación se vuelve a dar en la vida, uno ya tiene experiencia y reacciona de manera diferente, quizá más sabia.
Pero todo esto son sólo palabras que surgen al rememorar sexo, mentiras y … añade lo que quieras.

武夫 on Enero 9th, 2009

Unos versos de escritos en 1891 por José Martí inspiran esta canción, Guantanamera, que era una de las favoritas de mi padre. Mi padre tenía la suerte de saber cantar y tocar la guitarra. Recuerdo mi infancia con muchas noches de cenas de adultos, amigos de mis padres, que en mi casa terminaban cantando con la guitarra y la voz de mi padre y también la de mi madre. Este video recoge exactamente como se tocaba esta canción en casa.
A mi esta canción siempre me gustó, aunque no sabía porqué. Cuando mi padre tenía mi edad yo era un niño de doce o trece años. En mi mente puedo escuchar esa canción cuando tenía esa edad y sentir su efecto, más estético que otra cosa. Con mi mente de adulto, escucho el sentimiento de un hombre que ve la vida acercarse lentamente a su fin. El mismo sentimiento que tan a menudo siento yo mismo. En ese momento José Martí, mi padre y yo somos lo mismo, los tres vivos y a la vez los tres casi muertos…..
A la vez al recordar mi infancia, que esta canción siempre rememora, siento la felicidad que entonces me embargaba. Recuerdo la sencillez de la vida y la ausencia de problemas. Volver a recuperar ese estado me ha exigido y exige mucho entrenamiento, mucha práctica. Volverse como un niño no es tarea fácil. Calmar la mente, ver las cosas como son sin añadir ni quitar nada. Sin sufrir más que lo que toca sufrir, sin incrementar ese dolor con más pensamientos de pena o intentar aliviarlo con pensamientos de otro tipo.
En mi infancia hubo una escena que vi en un libro que me regalaron. Era una antología del hombre enmascarado -Phantom- que usaba el nombre de Walker -caminante- cuando disimulaba su identidad mezclado entre los demás. En este antología había varias historias. En mi niñez releí estos comics muchas veces porque me parecía fascinante la figura de este hombre. Una de las aventuras está ambientada en alguna isla del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, y hay una viñeta donde el héroe aparece rodeado por un grupo de nativos que van a atacarle. Pero en ese momento, antes de que le ataquen suenan aviones y empieza un bombardeo japonés. La siguiente viñeta presenta al hombre mirando al cielo con los brazos cruzados mientras caen las bombas. Se deduce que su actitud tranquila y serena espanta -junto con las bombas- a los nativos, que careciendo de aplomo alguno salen corriendo. Liberado del cerco, el enmascarado también huía poniéndose a salvo y demás.
La imagen del hombre con brazos cruzados y cara serena mirando al cielo viendo caer las bombas me impactó. Ahora me doy cuenta de que yo anhelaba esa serenidad ante las circunstancias difíciles de la vida, a veces tan difíciles que parecen bombas cayendo del cielo y de las que no sabe uno como va a escapar… Ante esa situación uno puede salir corriendo despavorido -como los nativos del comic- o mantener la calma, ver lo que se aproxima e intentar colocarse lo mejor posible ante la situación.
Nosotros, que practicamos Budo, somos caminantes -walkers- de este camino marcial que representa a la propia vida. Y en nuestra práctica ensayamos una y otra vez el reaccionar con la serenidad y celeridad adecuadas a situaciones de riesgo. Esta práctica concentrada va puliendo el carácter y dando un poso de serenidad. Este entrenamiento -junto con los años- hace que las situaciones de la vida se vayan afrontando con más calma. Y calma significa evitar que la mente empieze a correr imaginando diferentes posibilidades y desastres que pueden ocurrir. Es decir evitando el miedo y su hermano mayor el pánico.
Ahora, que tras la vuelta de Japón -liberado de restricciones morales- estoy afrontando una dolorosa parte de mi pasado, esta imagen de serenidad me sirve para visualizar el estado mental necesario para afrontar ciertas dificultades familiares y personales que me toca atravesar. Situaciones difíciles que se resumen en una sola palabra: sufrimiento. El sufrimiento que vivo y el que he creado y creo a las personas que me rodean con mis actos y omisiones. Normalmente actos y omisiones fruto de mi egoismo, por ser sincero. Y otra parte de mi camino que ahora me toca recorrer va de aceptar y asumir -y comprender porqué- del sufrimiento que las decisiones y actuaciones de otros -en mi caso “otras”- me ha causado y los efectos que en mí y en mi autoestima me han causado. Y en eso estoy, pero como el tema es doloroso la forma de asumirlo y encararlo es también dolorosa y muy primaria. Y eso me está creando nuevos problemas. Aunque espero poder afrontar todo con la misma serena determinación que en mi mente representa la imagen de esa viñeta de mi infancia…

Poesía de José Martí

Versos Sencillos-1891

YO SOY UN HOMBRE SINCERO…

Yo soy un hombre sincero
de donde crece la palma,
y antes de morirme quiero
echar mis versos del alma.

Yo vengo de todas partes,
y hacia todas partes voy:
arte soy entre las artes,
en los montes, monte soy.

Yo sé los nombres extraños
de las yerbas y las flores,
y de mortales engaños,
y de sublimes dolores.

Yo he visto en la noche oscura
llover sobre mi cabeza
los rayos de lumbre pura
de la divina belleza.

Alas nacer vi en los hombros
de las mujeres hermosas:
y salir de los escombros,
volando las mariposas.

He visto vivir a un hombre
con el puñal al costado,
sin decir jamás el nombre
de aquella que lo ha matado.

Rápida, como un reflejo,
dos veces vi el alma, dos:
cuando murió el pobre viejo(*),
cuando ella me dijo adiós(**).

Temblé una vez —en la reja,
a la entrada de la viña,—
cuando la bárbara abeja
picó en la frente a mi niña.

Gocé una vez, de tal suerte
que gocé cual nunca:—cuando
la sentencia de mi muerte
leyó el alcalde llorando.

Oigo un suspiro, a través
de las tierras y la mar,
y no es un suspiro,—es
que mi hijo va a despertar.

Si dicen que del joyero
tome la joya mejor,
tomo a un amigo sincero
y pongo a un lado el amor.

Yo he visto al águila herida
volar al azul sereno,
y morir en su guarida
la vibora del veneno.

Yo sé bien que cuando el mundo
cede, lívido, al descanso,
sobre el silencio profundo
murmura el arroyo manso.

Yo he puesto la mano osada,
de horror y júbilo yerta,
sobre la estrella apagada
que cayó frente a mi puerta.

Oculto en mi pecho bravo
la pena que me lo hiere:
el hijo de un pueblo esclavo
vive por él, calla y muere.

Todo es hermoso y constante,
todo es música y razón,
y todo, como el diamante,
antes que luz es carbón.

Yo sé que el necio se entierra
con gran lujo y con gran llanto.
y que no hay fruta en la tierra
como la del camposanto.

Callo, y entiendo, y me quito
la pompa del rimador:
cuelgo de un árbol marchito
mi muceta de doctor.

(*) El padre de Martí quien murió el 9 de marzo de 1887, en Cuba.

(**) Se refiere a la despedida de María Cristina Granados, “La niña de Guatemala”.

武夫 on Diciembre 10th, 2008

Este hombre es Michael Jordan, 23 de los Chicago Bulls. Una leyenda viva del baloncesto actual. Este video presenta 16 segundos en los que Jordan da la vuelta a un partido que significa ganar su sexto campeonato de la NBA. Se enfrentan en el sexto partido Utah y los Bulls. Utah a 17 segundos va 1 punto arriba y está en posesión del balón. Pero ahí está Jordan. Roba un balón que literalmente arranca de las manos a Karl Malone y arranca hacia la canasta de Utah. El solo, no pasa a nadie. Se la va a jugar y va a asumir toda la responsabilidad, como el gran campeón que es. Encara la canasta y realiza una amago de entrada impresionante que descoloca a Bryon Russel que empieza a retroceder. Pero Jordan frena en seco y prepara su tiro en suspensión. Mete una canasta de dos puntos y faltan cinco segundos de partido. Utah saca y Stockton lanza un triple. Falla. Suena la bocina y los Bulls ganan su sexto anillo.
Jordan es elegido el MVP, el jugador más valioso de esta final. Igual que en las cinco anteriores ocasiones, un hito no batido en la historia de la NBA. Ese es Jordan, un mito. En los 8 segundos que tiene el balón demuestra su increible talento en defensa y en ataque. Muchos jugadores son buenos en uno u otro aspecto, pero sólo los campeones manejan ambos aspectos.
Me impresiona la fortaleza mental de Jordan, su determinación y la capacidad para asumir responsabilidad en los momentos de máxima tensión. Hay en juego muchas cosas y mucho, mucho dinero. Pero Jordan siempre estuvo ahí, disfrutando de la presión extrema. Se le ve completamente relajado cuando lanza su tiro, convencido de que va a entrar.
Poca gente sabe que este hombre dejó el baloncesto durante dos años, 1993 y 1994, después de haber ganado la NBA los tres años anteriores. Jordan dejó el baloncesto cuando su padre fue asesinado en una carretera americana mientras cambiaba un neumático pinchado. Le mataron para robarle. Era un apoyo vital para este jugador y además su manager. Michael se fue a jugar baseball en ligas inferiores. Rehecho volvió a la NBA en 1995 y ganó tres anillos más. Increible.
En 1984 yo era un joven de 17 años. Se jugaban las olimpiadas en Los Angeles. Con mi madre y hermanas habíamos subido a Madrid a unas minivacaciones familiares. El día de la final Usa-España yo me levanté a las 3 para ver el partido. Estados Unidos nos arrolló. Jordan era parte de ese equipo y recuerdo la impresión que me causó su espectacular juego. Desde entonces he procurado seguir su carrera.
A veces pienso en mi vida como en un partido. Muchas veces me veo botando el balón de la situación que vivo, pensando si me la juego y entro a canasta o si simplemente espero a que pase el tiempo.
La vida es bella, pero muchas veces difícil y en demasiadas ocasiones me he quedado botando el balón, sin atreverme a jugármela y lanzar mi mejor tiro arriesgándome a ganar todo o a perder todo. Y como en el baloncesto el tiempo se agota y las oportunidades se pierden.
Ahora estoy jugando más fuerte en mi vida, asumiendo el riesgo de sufrir la derrota o disfrutar la victoria. Pero no pienso ni en una ni en otra, ahora pienso en jugar. Me di cuenta de esto en Japón viendo que muchos tenemos miedo a simplemente ser derrotados y nos conformamos con intentar evitarlo. Aceptamos que nuestra victoria es simplemente no perder.
Pero el verdadero juego es volcarse en lo que hacemos con toda el alma y a veces ganaremos y a veces perderemos. Y de esa experiencia obtendremos la verdadera victoria: la mejora de nuestro carácter, lo único de verdad importante que tenemos, todo lo demás viene de fuera y no nos pertenece.
Pero a lo mejor lo único que pasa es que hoy me siento un poco especial……

武夫 on Diciembre 7th, 2008

Son las 6 de la mañana y ya estoy conduciendo por las Pedrizas. Hoy subimos a Madrid a visitar la galería de arte de Sveta. Es noviembre y hace frío. A ratos chispea. He dormido muy poco, quizá cuatro horas, pero no estoy cansado. Este es un viaje de ida y vuelta en el día. Salir muy temprano y volver bastante tarde es el plan habitual. Lo he hecho ya muchas veces y se que puedo con el cansancio, aunque el café será una constante del día. Seguramente tomaré varios, espero que al menos uno en el Starbucks que hay en el VIPS cercano a la galería. Escucho la radio, Sveta duerme. Me quedan en total más de mil kilómetros de conducción. Soy prudente y no corro. Pasado Granada paramos a tomar un café y algo de comer. Creo que es 2005, no estoy seguro. Llevamos ya cuatro años juntos y la relación hace aguas, no tenemos un proyecto en común y cada uno tiene sus prioridades. La mía son mis hijas y el aikido, la suya es pintar, su carrera artística y profesional. Se que algo no va bien, pero procuro no pensar en ello pues se que no tiene solución. Vivo el momento y ella es una gran mujer.
El aikido ha empezado a ser un problema entre nosotros. Practico en la UMA los lunes y miércoles y los martes y jueves con Phil en Benalmádena. Llego muy tarde a casa, sobre todo cuando entreno con Phil. Raro el día que llego antes de la 1, pues después de entrenar solemos ir al Waikiki bar y tomar unas pintas. Ahí charlamos sobre todas las cosas: aikido, mujeres, trabajo y la vida en general. Estas conversaciones han ido haciendo efecto en mí, me han despertado y me han quitado el poso de falta de autoestima que tenía. Un día una sola frase de Phil cambia completamente la percepción de mí y de mis posibilidades: “¿por qué no?”. Hablábamos de progreso en el aikido y yo comentaba cuales creían que eran mis limitaciones de progreso, medidas en dan. Le decía que no creía que pudiera pasar de tercer dan. Y ese “why not?” junto con alguna precisa apreciación hicieron que se cayeran muros mentales que yo había levantado. Se abrieron algunas de las “esposas forjadas por la mente” en palabras de Blake. Me sentí liberado y mi actitud cambió. Mi mente empezó a construirse, hasta entonces en ocasiones tenía miedo a trabajar con alguien concreto que sabía era bruto o miedo a que Phil me tirara con mucha fuerza. Limitaciones mentales. Siguiendo practicando pude ir viviendo de manera diferente las situaciones, me seguía doliendo pero de manera diferente. Ahora me ocurre igual, pero es más fácil pues ahora mi mente es mente de sensei y es mucho más fuerte que la de practicante. Uno descubre una forma de conectar su energía mental y física y así los esfuerzos se viven de manera diferente. En Japón esta mente me ayudó a tirar cuando el cuerpo estaba más cansado o resentido. Puedo sentir como se conecta y como la concentración se vuelve intensa. El cuerpo desarrolla una tensión especial y ya estás listo para lo que venga. Es fácil con la práctica.
Terminamos de desayunar y seguimos para delante. Hemos pasado Jaen y después Despeñaperros. Cuando era niño cruzar esta zona era n sufrimiento, pero ahora es autovía y siendo prudente no hay problema.
Ha empezado a chispear. Se que queda un último tunel y ya salgo de Andalucía. Voy por el carril de la izquierda y empiezo a pasar a un renault megane plata. Para adelantarlo necesito acelerar y lo hago, pero miro el cuentakilómetros y veo que voy a 110. No merece la pena -pienso - y levanto el pie. El megane me rebasa por la derecha. Estamos entrando en una curva suave en uno de los puentes que cruzan estas montañas. Entonces siento algo escalofriante, mis ruedas traseras están patinando muy suavemente. El coche ha perdido la adherencia y se desliza a la derecha mientras avanza. Se que no debo tocar el freo y simplemente dejo que vaya. Se que faltan unos 6 metros hasta el quitamiedos de mi derecha. Me da tiempo a pensar que tengo espacio para ir reduciendo antes de estrellarme contra la protección. Todo esto pasa por mi cabeza en unas décimas de segundo. Pero el megane no mantiene el control. Es una pareja con un niño pequeño en una silla infantil sujeta al asiento trasero central. El hombre ha tocado el freno y su coche gira 180 grados mientras se desplaza de su carril al mío. Como ha perdido adherencia ha salido disparado hacia delante separándose de mi, lo que meda espacio para girar muy suave mi volante y colocarme en su carril mientras él, sin control, invade el mío. Los esquivo y veo que chocan contra la mediana. No parece grave, ambos han girado sus cabezas para comprobar que ha pasado en el asiento trasero. Puedo parar a la derecha unos 30 metros más adelante. El coche se detiene sin problemas, el abs no se ha activado. Hay una furgoneta y otro coche también parados. Por el retrovisor he visto un seat león que también ha impactado en la mediana por la misma maniobra que el megane. Pero ahora veo una cosa escalofriante. Un golf negro ha saltado al impactar la mediana en curva, se eleva un metro y medio mientras gira y supongo que aterriza sobre su techo, no puedo verlo. Tengo miedo de que hayan saltado por encima del quitamiedos y hayan caído los 10 ó 15 metros que salvan el puente. No lo se. Sin bajarme aun del coche ya estoy llamando a la Guardia Civil. Me salta música de espera. LLamo al 061 y me atienden sobre la marcha. Ellos se encargarán de avisar a los civiles. Identifico la zona y describo el accidente. Informo de que uno puede ser grave pues el coche ha volcado. Me piden que sin colgar me acerque a comprobarlo si puedo. La verdad es que sí puedo, aunque no quiero. Es peligroso y además no se que clase de escena me espera, me espanta el encontrarme un drama. Pero digo sí y salgo del coche. Voy por el arcén. Tengo mucho cuidado pues se que la carretera no está bien y que cualquiera de los coches que siguen circulando, ahora más lentos, puede perder el control y arrollarme. Controlo el quitamiedos por si tengo que intentar saltarlo y sigo avanzando explicando que hay ya cuatro coches estrellados, todos bien salvo el golf. El coche ha dado alguna vuelta de campana y ahora está sobre sus ruedas, el techo bien dañado. Ocupa el carril izquierdo de la autovía, como el resto de los accidentados. El derecho está libre y por ahí hay tráfico. Veo a tres personas andando desconcertadas alrededor del golf, iban dentro y han salido.. Hablan por los móviles, desconozco con quien. Me acerco al golf y explico que una persona parece peor que las demás. Me piden que se la pase y así lo hago, explica sus dolores. No puede respirar bien pues le duele el pecho y la cadera. Pienso que es por el cinturón y el golpe que se ha llevado. Es una mujer, la conductora. Me despido de la chica y cuelgo el teléfono. Vuelvo a mi coche y compruebo por el camino que los padres y el niño del megane están bien, sólo asustados.
Junto a mi coche se lo que ha pasado. Un tubo de hierro suelto en la carretera ha golpeado el depósito de la furgoneta y lo ha roto soltando el gasoil. Se ve la mancha en la carretera, difícil de distinguir del agua. Es muy resbaladizo y se extiende por al menos 30 metros, pues hasta el final del puente no han parado para no bloquear el tráfico al carecer de arcén ancho. Mala suerte - pienso - pero por fortuna nadie ha muerto o ha resultado herido de gravedad. Hemos tenido suerte. Se que mi entrenamiento me ha ayudado a salir bien de esta, eso me da confianza.
Me despido de todos. Aun tengo que ir a Madrid y volver a la tarde a Málaga. Muchos kilómetros por delante y una experiencia aterradora en el cuerpo. Sobre todo se que no pude detectar la mancha, era invisible por la humedad de la lluvia. Sveta tiene miedo. Yo sólo se que tengo que seguir adelante y que debo ser prudente. No tengo miedo, no puedes permitírtelo conduciendo o tu miedo te hará reaccionar de manera errónea.
Por la noche ya en mi casa de madrugada me acuesto y doy gracias a Dios por conservarme la vida y a Phil por entrenarme tan bien, son los reflejos y la sangre fría la que han evitado nuestro accidente. Mañana entreno con él y se lo contaré tomando una pinta, aunque Sveta se enfade.

武夫 on Noviembre 29th, 2008

Esta mañana, tras varios saltos de fechas, se han celebrado los exámenes de fin de año de Shodokan España. Estas son mis sensaciones….
Me levanté temprano, a las 8. Después de ducharme me voy a la calle a buscar pan para el desayuno. Son las 20.45 y la panadería está cerrada. Pruebo suerte en un bar en mi calle a ver si puedo tomar café mientras abren los panaderos. El bar aun no ha abierto, pero me ofrecen café, no pueden darme nada sólido para comer. Algo es algo. Leo la prensa y tomo mi café. La panadería sigue cerrada, me voy a Mercadona. Muy pronto, son las 9 y 10. Hace frío y espero paseando a que pasen los cinco minutos. Me siento bien, he descansado y me noto ligero. En el super compro bastante pan, para congelar y vuelvo a casa. Me he comprado unos plátanos y en el camino de vuelta me he comido un par, ese es mi desayuno hoy, no tengo tiempo para más.
Me he despedido de mis hijas, hoy tengo que volver antes pues están ellas, por eso me voy en el coche de Helen. Llegando a la UMA me encuentro con Jorge, hoy viene on Lucía y su hermanita. Subimos al tatmi, ya hay gente de la UMA y del Shidokan de Juan Carlos. Saludo a Rafael y a sus alumnos y a los demás compañeros. Me preparo para entrenar y espero empezar a las 10.30. Sobre las 10.25 llega Phil y empezamos. También han llegado los demás, casi todos.
Phil me indica que de el taiso. Me siento ligero y bien de piernas, me siento “softo”. Después del taiso me dice “es tu clase, enseña lo que has aprendido en Japón”. Con eso en mente empezamos kihon dosa. Veo diferentes niveles, algunas cosas me llaman la atención. Me viene a la cabeza lo que me dijo Sawai “difficult”. Avanzamos en la práctica, veo la rigidez y la tensión que tanto nos cuesta superar. Pero el resultado no está mal, en general y con notables excepciones.
Phil da su seminario. Es una de las clases que he hecho varias veces en Japón, me encanta. Pide ukes voluntarios y a veces veo problemas serios con el ukemi. Decido salir yo porque hay una parte que no se va acomprender si no. Pido luego a Juan que salga él y alguno más con buen ukemi. Phil es muy potente y si ukemi no es bueno el miedo a hacerse daño bloquea las reacciones. El resultado es que se cae mal y uno puede lesionarse. Yo hoy me siento fenomenal. Tengo el convencimiento íntimo, la certeza absoluta, de que me haga lo que me haga o me lanze como me lanze hoy no me voy a dañar. Siento mi cuerpo ligero y en algunas caídas noto más impulso del habitual. Siempre aterrizo bien. Mis brazos actuan y mi cuerpo no se tensa. Absorbo con mucha facilidad todos los golpes. No me duele y casi no me canso. ¡Qué fácil me resulta hoy todo!
Seguimos avanzando, voy rotando con unos y otros. A veces gente muy rígida, a veces no. Veo personas con potencial, algunas que simplemente no comprenden lo que hay que hacer. Veo problemas de base en algunos y veo otros con buen nivel. Tengo que ir adaptándome a unos y otros, suave, rápido, cuidadoso,… depende.
Hora de exámenes. Sólo miembros del Shidobu se presentan, ignoro que pasa con los demás clubes. Se examinan Dani, Jorge y Ruth. Nos sentamos en la mesa Phil, Rafael y yo. Phil en el centro y empieza el examen. Dani y Jorge, en paralelo con ukes cambiantes. Algunos ukes muy difíciles de trabajar, pero es lo que hay. Lo hacen bien. Dani tiene un buen nivel en todos los aspectos de su examen. Jorge tiene partes muy buenas, pero otras más flojas. Sentado en la mesa pienso que es mi responsabilidad el prepararlo mejor, porque se que puede hacerlo mejor. Sin embargo hoy le veo especialmente concentrado, eso me gusta y es lo que él necesita.
La parte de randori pone de manifiesto que especialmente los altos grados necesitan más conocimiento de los diferentes niveles y de la ejecución técnica de las maniobras de esquiva y ataque. Algunos lo tienen más difícil, porque veo complicado que lo puedan aprender en sus clubes. Pienso que si quieren siempre pueden venir algún sábado con Phil.
Llega el momento de entregar a Phil su certificado de séptimo dan que he traido de Japón por indicación de Shihan. Nos vamos al bar, Phil y yo directamente, los demás después de pasar por la ducha. Rafael tiene que irse y no se queda a la cerveza. Ha comentado que quiere tener un sábado al mes clases con Phil, este ya le ha dicho que tiene todos los sábados cuando el quiera. Quizá el último sábado de mes podría fijarse para que asista también la gente de la UMA y Rafael y hacer algo más específico que se ajuste a sus necesidades, no lo se.
En el bar le comento a Phil mi viaje a Japón y me da claves importantes de cosas que he notado y le acabo de contar. Situaciones que he presenciado y que para mi no son claras, ahora se porqué. Que curiosa es la intuición. Me voy porque tengo que comer con mis hijas. Me despido de los demás y me voy con Phil. Los demás quedan contentos y sonrientes, comiendo alguno, refescándose otros y veo uno que queda pensativo -hoy no se examinaba- se porqué está pensativo y es bueno para él estarlo.
Sonrío para mis adentros con la alegría de haber seguido la instrucción de Shihan y me voy.

Vi este video una mañana hace ya unos cuatro años. Era domingo, me levanté temprano y me escapé a la calle a desayunar, algo que siempre me gustaba hacer en solitario. Me gusta pedir café y algo de pan con mantequilla y mermelada y luego leer con tranquilidad la prensa. Salvo a Helen al resto de mis parejas no les gustaba este plan, así que lo he hecho solo casi siempre. Aunque esta búsqueda de soledad me reportó numerosas discusiones en mi matrimonio. Mi ex no comprendía ni porqué tenía que salir a la calle ni porqué tenía que ir sólo. La primera pregunta es más difícil de responder, la segunda era más sencilla: “voy solo porque tú no quieres venir conmigo”. Por no discutir dejé de ir a desayunar a la calle el fin de semana. Como en tantos otros aspectos de mi matrimonio preferí perder esta batalla para no tener que enfrentar la gran guerra de la comunicación personal. Fue un error y sumando muchos más logré abrir una brecha invisible en mi relación. Al final había tanta distancia, física y emocional, que un simple empujón acabó rompiendo toda la presunta solidez de nuestra relación.
Mi relación con las mujeres siempre ha sido difícil. Siempre he fallado en lo mismo, en comunicarme. Se que lo he hecho por protegerme y porque en demasidas ocasiones he pensado que mis pensamientos y sentimientos eran poco relevantes y por tanto no dándoles importancia no tenía que comunicarlos. Ahora se que todo esto eran deseos de protegerme, simples miedos. Y se que el miedo fundamental que tenía era simplemente el ser dañado en esos sentimientos que tanto protegía.
Cuando me separé asistí a varias sesiones con un psicólogo. Un hombre encantador que me ayudó a reenfocar mis ya cambiantes puntos de vista y deseos de comunicación. El separarme fue muy doloroso, pero a la vez liberador. Me he sentido culpable, aun me siento, por mi falta de valor a la hora de comunicarme y las consecuencias sobre la vida de las personas con las que convivía en el momento de mi separación. Pero a la vez cuando me separé me juré no volve a cometer el mismo error. Y es cierto que cambié y que ahora soy más comunicativo, aunque todavía recibo críticas por este tema. Aun me falta por avanzar, pero el hecho de poder expresar esta parte de mi historia y hacerlo en público también me ayuda.
Muchas otras frustraciones y una gran sensación de rabia me han acompañado durante años. Todos estos sentimientos se vieron recolocados, en parte, en Japón. La distancia, el silencio y la práctica intensa y concentrada tuvieron efectos terapeúticos. Ahora me siento más en calma conmigo y con mis sentimientos, si bien me siento aun vulnerable en muchos aspectos, pero bueno…
Bajé la cuesta de mi casa y me dirigí a Echeverría de El Palo, una zona donde me crié y en la que me refugié tras mi separación. Hay un bar, la Oficina, que me gusta especialmente. Gente agradable, buen servicio y decoración pasable. En el fondo hay una tele bien grande. Ese domingo me siento cerca de la tele, las demás mesas están ocupadas. Siempre procuro sentarme cerca de los ventanales porque hay mejor luz, pero ese día no puede ser. Pido el desayuno y miro la tele. Es un canal de música. En algún momento sale este video que he cogido de you tube. Es Elvis en 1969. Esta en Las Vegas y en concreto canta Suspicius mind, mentes sospechosas, en el sentido de que sospechan. Está hablando de celos y estos son un problema en la relación que mantengo en ese tiempo. Miro el video, me gusta el ritmo. De repente una sensación extraña me embarga y yo mismo me siento uno de los espectadores que en 1969 vieron esta actuación. Veo la emoción de los rostros y siento la mía propia. Mis ojos se humedecen y siento el peso de mi vida pasada. Pienso en mis padres en Canadá trabajando duro y sacando adelante a mi hermana a mí. Yo he nacido en Montreal tres años antes de este concierto. Tengo tres años y pienso y siento que mis padres pudieron ver realmente en directo ese concierto o seguro escuchar en la radio a ese mismo Elvis que canta. Una emoción profunda me embarga y me siento bien y agradecido. No recuerdo ningún video de antes o despues de los que vi ese día.
Ahora estoy en Japón, es el día antes de mi partida y me piden cantar en el bar que dispone de tele karaoke. Sólo puedo cantar en inglés y pienso en esta canción. Sugano teclea en la palm que gestiona el karaoke, ha encontrado a Elvis y me enseña diferentes canciones. “Esta”, le digo y veo que aparece en la cola de reproducción. Sigo con mi conversación y me olvido. De repente me dan un micro y Sugano me dice “Elvis”. Nunca he cantado, no se me da y soy vergonzoso. Pero son las 23 y a las 18 hemos tomado la primera de las cervezas. Pienso que son todos japoneses y que no detectarán mis errores de pronunciación. Una de las chicas viene corriendo. Es una sobona pero es respetuosa y salvo ponerme sus manos en mis manos, brazos y hombros no hace nada anormal. Cantamos, yo la letra y ella corea el estribillo. Algo se mueve en mi y a pesar de la bebida tengo conciencia de que esa canción expresa mis frustraciones personales, como las expresaba en Elvis cuyo matrimonio estaba ya muy tocado por los celos que la inspiran.
Ahora estoy en esa misma tarde en el Abeno Sport Centre. Ya estoy lesionado y sólo observo. Durante mis dos encuentros he sido paralizado por el deseo de no ser derrotado. Pero he sido derrotado dos veces. Sugano y Sakai van a enfrentarse en toshu randori. ¡Qué relajados están! Uno de los dos perderá, si les importa no parece afectarles. Y en ese momento en que empiezan a moverse comprendo y siento la esencia del Budo. Ni esto, ni la vida, tiene que ver con ganar o perder. Es la presencia de espíritu, la entrega sincera y el no miedo, la apertura y el exponerse lo que de verdad practicamos y cambia o perfecciona nuestros caracteres. Me quedo impresionado por el chispazo de sabiduría y por el ejemplo que estoy presenciando. Y es que ese día mis ojos son ojos que de verdad ven y no sólo miran. En ese momento algo pasa en mí y todo lo que me han enseñado durante años y toda mi práctica encaja. De repente lo comprendo. Shihan acabará de desfondar el barril con sus palabras esa noche. Ahora se que esto no va sólo de Aikido en el tatami, esto va de la Vida en el Mundo. En ese momento algo cambia en mi relación cuerpo y mente. Y cuando vuelvo al tatami, ya en casa, lo que sale es diferente porque ahora lo comprendo.
Sigo caminando, pero mis pasos son más firmes y ligeros aunque la dirección ahora es diferente…..

武夫 on Noviembre 27th, 2008

De vuelta a lo cotidiano en Málaga. La semana resulta de momento difícil, pues volví el martes de Madrid y el miércoles a las 8 volvía a subir a la capital, ahora por trabajo. Casi sin dormir, estuvimos en casa después de entrenar contando historias del viaje, me siento despejado. Me doy cuenta de que gran parte de la necesidad de descanso diario que tenemos es fruto de las tensiones mentales acumuladas. Cuando no hay tensiones, no necesitas descansar tanto tiempo. Lo se por mis retiros zen, pero ahora lo he comprendido de manera más íntima. “Softo”, suave, resuena en mi cabeza de continuo.
Me vienen a la mente las palabras del poema Londres de William Blake:

London, W. Blake

London, W. Blake

“Camino por cada calle trazada
cerca de donde fluye el Támesis trazado,
y hay marcas en cada rostro que encuentro:
marcas de debilidad, marcas de pesar.

En el lamento de cada Hombre,
en el llanto de temor de un niño,
en cada voz, en cada maldición,
escucho las cadenas forjadas por la mente.

Cómo el grito del deshollinador
espanta a toda iglesia ennegrecida;
y el suspiro del soldado desgraciado
corre en sangre por los muros del palacio.

Pero lo que más escucho en las calles a medianoche,
es cómo la jovial maldición de una mujerzuela
hace correr la lágrima del recién nacido,
y arruina con pestes la carroza fúnebre del matrimonio.”

Las “cadenas forjadas por la mente” se han aflojado en mis días en Japón, tiempo que ha sido un retiro personal y en el que he comprendido parte de la conexión de mi cuerpo/mente. “Softo”, suave, es el sencillo secreto de todo el Aikido. Ahora tengo que descubrir cómo continuar en todos mis ámbitos.
Softo….

武夫 on Noviembre 25th, 2008


Lunes 24.
He cogido el vuelo a Helsinki con dos horas y media de retraso. No hay garantia de que coja mi vuelo para Madrid, de hecho el retraso hace que llegue despues de la salida prevista. Como siempre no tengo suerte con mis compañeros de asiento. Me toca guia turistica japonesa que lleva macrogrupo de visita a Europa. Su primera parada es Frankfurt. Se pasa el viaje o estudiando o durmiendo. Yo voy pensando en todo lo que he vivido y en lo que viene. Tomo decisiones. Volamos hacia la noche y la alcanzamos. Gano la diferencia horaria y asi aunque hemos salido a las 14.30 llego a las 18 a Helsinki despues de 10 horas de vuelo. Hemos comido dos veces y han puesto tres peliculas. Me ha gustado Eduardo Manostijeras, que nunca habia visto entera.
En Helsinki pillo mi vuelo que lleva mucho retraso por fortuna. Dos filas delante vuelan un grupo de madrileñas, altas y guapas, son todas rubias de bote. Uñas muy cuidadas, maquilladas y bien vestidas. Escucho las conversaciones y observo. No son el tipo de mujeres todo terreno que a mi me encaja hoy en día. No imagino a estas mujeres viviendo en el Raizan South y demas exigencias. Son mujeres tipo gacela. Repaso mis recuerdos y se que antes me gustaban. Pero ahora las veo demasiado delicadas para la vida que quiero llevar, que ya llevo. Se romperían. Ahora me gustan las mujeres mas espartanas. Duras, resistentes con anhelos y que valoran la palabra esfuerzo. Mujeres no tan preocupadas por el parecer como el ser. Gente que deja sabor a autentico. Me gustan las leonas como Helen, con coraje e inteligentes. No quiero juzgar al grupo que veo, pero me doy cuenta de que por ahora son de otra pasta. El sufrimiento y los reveses curten a las personas, quizá con el tiempo tengan otro aspecto.
Llego a Madrid. Por once minutos pierdo mi vuelo. Iberia ha sido negligente a la hora de gestionar las colas de facturación, sin priorizar los vuelos mas inminentes. Aviso a Dani y a Juan. Me voy al Ibis, al mismo hotel donde dormí a la ida. Dani me busca el telefono y cuando llamo hay sitio. Son las 23.30 y aun pillo metro. En el hotel me ducho y relajo. Hace ya más de 24 horas que salí del Raizan dirección al Aeropuerto de Kansai.
Descanso, pero no muy bien. Un medio resfriado y sueños con animales salvajes, que se representan mis miedos, me despiertan. Son las 5.30. Descanso hasta las 8.30 y ya me levanto. Voy a vover en Ave. Estoy cansado de volar y me sale igual de precio. Me voy a Atocha Renfe y compro un billete para las 11.30, puedo pillar el de las 10.35, pero faltan 20 minutos y no quiero seguir corriendo. Desayuno bien y leo la prensa. Reduzco los 131 emails recibidos a solo 26 que leeré mañana. El resto son Aikido o spam. Tengo noticias de Scott y otros. Podemos tener seminario y Shodohai con sus chicos el proximo Abril. Tengo que hablar con Phil y demás para cerrar el tema. Recibo noticias de Chris y detalles menores del grading en UK. Me escribe Paul Bonet. Líos diversos.
En todo el viaje estuve pensando en las palabras de Shihan y en la misión que me encomendó bajo la dirección de Phil. Lo que tengo que hacer ahora no es compatible con cosas que he hecho hasta ahora. He intentado promover el conocimiento del Aikido entre la gente de la UMA. Para ello adopté una estrategia muy agresiva y que funcionó muy bien desde el punto de vista de la captación de la atención. La fórmula no es mía, la copie de Jimenez Losantos en la Cope, pues él la ha explicado. Con ironía, sátira, humor y mucha mala uva fuí plasmando análisis y comentarios. Los iba intercalando en mi blog con entradas más serias -consejo de Dani- con la esperanza de que unas hicieran de reclamos para las otras, las verdaderamente importantes. Todo bajo el nombre prestado de Samurai Vengador, que tanto éxito vi que tenía en el foro de aikido de la UMA.
Pero ya nada de esto es importante. Ahora me concentro en lo que se me ha mandado. Y asi quiero decir que lamento a los que haya molestado. A los que quieran aprender conmigo les digo que son bienvenidos a las clases en el Shidobu, especialmente los que piden ayuda para sus danes. A los que quieran saludarme, gracias; y a los que no, respeto su decisión. Que nadie se tome nada de lo dicho o hecho en el ámbito de lo personal, nunca ha sido la idea.
Y a todos os doy las gracias, incluido a Samurai Vengador -el verdadero- a quien pido que también descanse en paz y confíe en mi criterio.
Nos vemos en el dojo…..si quereis.

Domingo 23.
Me levanto a las 8.30. Hoy es el Shodohai en el Abeno Sport Centre, ceerca del hotel a unas dos paradas de metro. Me han dicho que este alli a las 10, tengo tiempo. Decido que saldre para alla a las 9.30. Me baño en el sento tranquilamente. Estoy solo, es domingo y es temprano no se si hoy trabajan o no. Pienso que no porque en la calle hay comercios cerrados.
Arreglado ya me voy a mi bar pero esta petado y no me apetece sentarme en la barra pues llevo la bolsa y se que es un engorro porque no se donde ponerla. Es demasiado grande. Decido que me voy a Abeno y que alli me organizo.
Voy en el metro como siemper sin agarrarme a nada, manteniendo el equilibrio. Me costo mucho en 2005 copiar esto de los japoneses. Ellos van sueltos muchas veces. Al principio perdia el equilibrio porque tenia miedo a caerme, al final aprendi. Esta vez ha sido muy diferente, desde el primer dia me he sentido equilibrado y he ido siempre sin sujetarme. Me encanta. Creo que ahora me es mas facil porque mi Aikido ha mejorado y tengo asi mas equilibrio.
Me bajo en Abeno y veo un cafe de la cadena que me gusta, Kokuhikan. Me paro porque veo a Shihan con Nakagawa sensei tomando un cafe y charlando. No quiero interrumpir ni molestar, asi que me despisto por mi derecha y me salgo a la calle. Encuentro otro sitio justo en la esquina y desayuno. Cuando salgo veo que Shihan va por delante, le sigo, pues no se exactamente donde es el sitio. Los pillo en el ascensor y me subo con ello, planta 3. Ya estan calentando, no lo entiendo, me dijeron a las 10. Sakai me indica el vestuario. Cuando me estoy ya cambiando se asoma y sonriendo me hace un gesto de “aligera”. Shihan esta esperando a que no sentemos para empezar la clase, un seminario sobre randori. Somos 60. Saludamos al shomen y a Shihan. Y empezamos. Unos 15 minutos de explicacion sentados en seiza en el suelo. Las piernas se me duermen, no hay dolor. Pero Shihan esta explicando cosas increibles: actitud en el randori, espiritu de Budo, forma correcta de taisabaki,… Da unas orientaciones muy claras, no todo el mundo las seguira en el Shodohai, la competicion ni el Konshu, la practica de randori.
Shihan enseña ejercicios de combinacion, quiere que intentemos fluir. Es la primera vez que le veo enseñando Randori. Muchas veces repite Kansai, la zona de Japon en la que estamos. Habla de como quiere que se hagan las cosas aqui, en Kansai. Que interesante.
Sakai hace una demostracion de combinaciones. Su sumi otoshi es tan fuerte que Mugami cae con la cabeza en el suelo, pero su ukemi es excelente y atina a rodar para no partirse algo. Que fuertes son estos hombres, es impresionante.
Termina el seminario, son las 11. Hay otra hora de seminario de arbitraje, shinpan. Todo en japones, pero puedo seguirlo porque conozco los terminos. Explican cosas muy curiosas sobre zonas grises del arbitraje. Hay cierta polemica sobre la aplicacion de jogai, salirse de la zona. Luego me dare cuenta de lo importante que es este aspecto, porque en la competicion van a jugar mucho con los limites de la zona y con sacarse el uno al otro de la misma.
A las 12 hora de la comida. Voy con Sakai y Paul aun super cercano a comprar algo. Nos lo comemos cerca del dojo. El dojo es precioso, todo de madera. Es solido y tiene espiritu.
Son las 13.15, comienza el Shodohai. Los chicos y chicas compiten. Mi amigo Rob es bueno. Tiene recursos tecnnicos y usa bien sus mas de 100 kilos. Debe pesar 110 creo yo. Termina uno de sus combates por diferencia de puntos 14 a 1. Mas de 12 de diferencia en el segundo tiempo: mate soremade, final. Es bueno aplicando kaeshi, tiene un shomen muy bueno. A mi amigo Sawai no le va tan bien, “difficult” me dice. Yo sonrio. Me gusta este chico. Al final del dia le regalo mi ultimo polo azul y una gorra roja. Se queda sin habla. Me dice “no go”, no te vayas y se va corriendo al vestuario. Me trae algo de la comida que le queda, tres trozos de patata confitada. Las cojo y le doy las gracias. Costumbre japonesas, no tener deudas… Me emociona su gesto. He regalado mucha ropa, casi toda la que llevaba, es el unico que me ha dado algo a cambio. Sawai san “more renshu”, y le digo que nos vemos en Kyoto.
Termina el shodohai, los chicos y las chicas son buenos. Empieza el Konshu. Son enfrentamientos somo en un campeonato, pero no hay campeonato. Es solo por practica y diversion. Yo lo hago dos veces y me llevo dos repasos. En el segundo golpeo con el dedo y me lesiono. No es grave. Sakai me trae hielo y me dan una silla. Fin del konshu para mi. Me concentro en mirar. Sugano entra en accion, que bueno es. Con su ligereza lanza un shomen con la derecha y en el momento del desequilibrio del oponente ya ha entrado y aplica otro shomen con la izquierda. Visto y no visto, ippon. Me encanta su Aikido, como se escapa, que relajado va y que fuerza tiene cuando ve hueco. Fujimoto tambien me gusta, tiene muchos recursos y es de goma.
Sakai entra tambien. Es super rapido, muy, muy fuerte. Su shomen es mortifero. Le veo hacer oshi taoshi, le dan yuko. Nunca habia visto a nadie hacer eso.
Hay gente que hace wakigatame, otros meten tenkai kote hineri, otros gedan,…se ve de todo y muy bueno. Faltan quince minutos para las 17. Los aprovechan haciendo dos equipos de 5 para enfrentarse en toshu, manos desnudas. Un minuto cada encuentro, gana el que marque antes. uno termina en 8 segundos, un gedan ha terminado en wakigatame: ura waza, contratecnica.
Sakai y Sugano se enfrentan. No estan nerviosos, sino muy relajados. Sugano mueve a Sakai (”his randori is stronger than mine” me dijo Sakai hace unos dias). Sakai lanza su potente shomen, Sugano se deja entrar y prepara wakigatame. Van tan fuerte que terminan en el suelo. Los jueces deciden que gana Sakai porque su shomen inicio la accion.
Terminamos. Una reunion de arbitraje para ver dudas que han surgido. Me indican que me invitan a la cena de esta noche porque es mi ultimo dia. Paul si paga sus 3.000 yen, “bad timing” le digo.
Nos vamos al restaurante, el mismo de mi wellcome party. Son las 18 y nos tomamos la primera cerveza. Nos cambian de sitio, nos toca en la mesa de Shihan. Se sienta justo delante mia. Michael me dijo que se notaba que yo le gustaba a Shihan en lo personal y que el tenia una vision de mi como una pieza clave en España. A mi derecha Paul y junto a Shihan una chica. Nos rodea otra gente de Shodokan. Somos 30.
La cerveza empieza a correr. Viene la viuda de Uchiyama, la persona que hizo posible que hubiera un honbu. Mas tarde hablo con la mujer, es muy agradable. Le agradezco el esfuerzo y le comento que es importante el Aikido porque hace crecer a las personas. Se emociona.
Shihan me presenta a todo el mundo y les dice que conoci a Abe. Me pide que cuente lo bien que escribia y lo mal que hablaba el español. Cuento eso y cuento mas cosas. Hasta que noto las lagrimas en mis ojos y tengo que tragar saliva y respirar. No quiero llorar en publico, vayan a pensar que es porque me voy. Shihan esta supercordial, me hace un reto de cerveza. Un vaso de un trago. Me gana. Le pido la revancha. Me gana y me rindo. La cena es sashimi y sushi. Algo de tempura y yakitori. Excelente. Me como todo lo que pillo. Voy al servicio y cuando vuelvo no veo a Shihan. Me descalzo, pues en mi zona se come en mesa sobre tatami, aunque con un buen hueco bajo la mesa para poder sentarse la occidental, con los pies en el suelo.
Sakai me llama, corro a ponerme los zapatos. Shihan me espera fuera. Habla conmigo mientras Sakai traduce. Me dice en resumen que contemos con el hombu si vamos a Japon, que todo lo hagamos a traves de Phil y que Phil es su hombre en Europa. Esto me lo dice en ingles para que me entere bien. Y me manda recuerdos para Phil. Le doy las gracias por todo y le digo si a todo. Se ve que quiere mucho a Phil y veo que a mi me tiene cariño.
Sakai y yo volvemos dentro. Mas cerveza y al final askan, sake caliente. Son las 22 y estamos listos. Los japoneses estan todos colorados. Han venido a saludarme todos durante la cena y a preguntarme de donde soy y demas. Termina la cena y yo les digo que la ultima cerveza nos la podemos echar por ahi. Se apuntan y lo organizan. Nos vamos 15 a un bar.
Hay un hombre de 48, me cae bien y le regalo la sudadera que llevo puesta. Me queda ya solo la del viaje. Suena el karaoke. Me piden que cante y elijo una de Elvis Presley “Suspicius Mind”, que me llena de recuerdos de infancia y de los tiempos de mis padres en Canada, donde naci. La cancion es del 68 o por ahi. He visto un video de Elvis en las Vegas. El dia que lo via, y solo ese dia, me emocione profundamente. Estaba en un bar y lo pusieron en el plasma. Me recuerda tambien a los celos que tanto daño han hecho en mi vida. Cantando la cancion me doy cuenta de que canto mi vida. Por suerte nadie lo sabe en el bar. Me hace los coros una de las chicas del Shodokan. Esta gente es un encanto.
A las 00, listos ya del todo me acompañan al metro. Despues de expresarles mi aprecio a Sugano -le he dado varios besos en el bar, asi iba- y Sakai -al que le he dico que es un hombre increible- me voy mientras me saludan con la mano.
Hoy me he levantado y muy temprano he venido al aeropuerto desde donde escribo este epilogo a mi viaje. Mi vuelo sale con retraso y creo que perdere mi conexion con Madrid, supongo que me lo arreglaran. Me he bbuscado este ciber cafe porque necesitaba el efecto terapeutico de expresar mis emociones. He tardado una hora.
Hasta pronto Japon.

武夫 on Noviembre 22nd, 2008

Sabado 22.
Me levanto tarde, a las 8.30. Aun pillo el sento, el baño japo del hotel. Me siento no muy bien, estoy un poco resfriado. El paseo de vuelta de anoche de casa de Michael me ha sentado regular, demasiado frio.
Me baño y lavo ropa. La pongo a secar y me voy a desayunar. Vuelvo y la recojo. Actualizo el blog. Me voy de paseo a las calles comerciales. Voy viendo escaparates y mercancias. Voy pensando en mi vida cotidiana. Echo mucho de menos a Helen, ahora investigando en el Polo Sur y a la que no vere hasta el 20 de diciembre. Casi un mes. Creo que Helen es fantastica. Me ha gustado desde que la conoci. Recuerdo un dia en la UMA en que habia que hacer una tecnica de Judo en el suelo -en fin el Señor de los Humaniños y sus paridas- el caso es que cuando la tenia en el suelo me senti fatal. No queria inmovilizarla, queria irme a una cama con ella. Me senti turbado y no dije nada. Pero me di cuenta de que me gustaba. En otra ocasion, ya en verano hace mas de 2 años, estuvimos entrenando en Carranque. En la cerveza de despues la tenia a mi izquierda. Estabamos sentados en el exterior de un bar pizzeria. Ella estaba sentada en una silla, echada atras y apoyada solo en las patas traseras. El cabello le caia vertical. Senti un deseo enorme de acariciarle el palo, pero claro me contuve.
Ella me ha dicho que he tardado en quererla. Tiene razon y lo sabe. Durante un año pensaba en mi corazon que despues de tantos desastres amorosos, incluida mi separacion, no tenia derecho a ser feliz. No me entregaba a ella y me sentia culpable de ciertas situaciones y por diferentes motivos. Ella fue muy paciente, es un cielo, y aguanto. Cuando se me quitaron los velos de la mente, puede amarla y apreciarla. Helen sabe manejarme bien. Es una mujer cariñosa, dulce, madura y a la vez alocada. En la cama me encaja a la perfeccion. Para mi es muy especial y no quiero perderla. Cuando volvia de Kokushikan le explique a Shihan que ella tiene la oportunidad en el futuro de venir a Japon y que yo estaba pensando en como organizarme para acompañarla. Shihan me miro como preguntando porque y yo con humor pero en serio le dije “I don’t want more ex-girlfriends in my life”, no quiero mas exnovias en mi vida. Shihan ya ha conocido a otras mujeres en mi vida incluida mi exmujer. Me miro y me dijo riendo “Oh, Jorge san…”. Sakai tambien reia.
El caso es que la echo de menos. Sigo paseando y compro algo de comer en Lawson, cerca de Shidoyabashi suji. Me lo como por la calle. Pienso que he visto a gente meando en plena calle, bebiendo borrachos perdidos, durmiendo en cartones,… entonces porque coño no me voy a poder tomar un puto sandwich mientras camino. Que les zurzan, si no como ahora seguro que o lo paso de muerte en el dojo o acabo potando en el tatami. Disfruto el sandwich, eso si me lo como a grandes bocados. Me voy al metro y para el hotel.
Me dan un recado de Sakai junto con la llave: a las 15 en el dojo para ir a Kyoto. Perfecto, pienso me gusta Kyoto. Mientras compruebo el correo me vuelve a buscar la conserje: “Kyoto dame, ni hombu”, Kyoto no, a las 14 en el hombu. Vale. Me he comprado dos bolas o mas bien tortas de arroz cocido. Las he comprado en otro super mientras volvia. Es la comida que he visto comprar de noche a la gente pobre de Dobutsuenmae, donde esta mi hotel. Por 105 yen la unidad y con un par has cenado. Menos de 2 euros. Esta gente es pobre en el pais mas rico de Asia, que ironia. Puedo comprar cualquier cosa de la tienda, pero compro ese arroz porque me dara la energia necesaria. Los pobres lo compran porque no tienen mas dinero, que duro. Pienso en eso mientras me como mi arroz sintiendome en la responsabilidad de acabarlo y de usar su energia con sabiduria. Que dura es la miseria. Por la noche Paul se ha emocionado, a sus 56 años, contando las durisimas condiciones de vida de los hindues que ha conocido en su viaje por la India. Una renta de 5 dolares al mes. Sin ropa, sin techo. Picando piedra de sol a sol para reparar carreteras de montaña. Y sonrientes y con sentido del humor. Se me saltan las lagrimas de pensar en esas personas y a duras penas Paul puede terminar el relato. Tengo que tragar saliva…
Me voy al dojo. Hace frio y no entro en calor. Pero mi fuerza mental funciona. Tengo varios dolores pero no tengo miedo a hacerme mas daño. Con paciencia enseño a varios niños. Luego practico Toshu randori con varios japoneses. Soy suave y no pueden ver mi posicion. Jugamos un rato, hasta que Fujimoto indica el fin de la clase. Practico con Paul kumi tachi, me sale ya mejor. Me voy al hotel. Descanso una hora y vuelvo al dojo. Hace frio, estoy cansado y me duele el muslo derecho.
Sakai da la clase. Acabo cayendo con Rob, si estaba enfadado ya no lo esta o quiza nunca lo estuvo. Mas tarde en la noche se positivamente que le gusta Ayfer. Le veo por encima del hombro un email muy personal enviado a ella desde su movil. Suspira, porque no hay respuesta. Disimulo porque no quiero que me pille.
En el dojo Rob y yo hacemos Kumi tachi, Tachi dori y Yari dori. Sakai nos corrije. Termina la clase, son las 20. Compro gatorade en la maquina de fuera. Sawai el silencioso esta fuera del dojo en los escalones que unan vestuarios y tatami. Me siento con el, me gusta este chico. Le doy gatorade y siempre me lo agradece. Me pregunta cuando me voy y le contesto. Le caigo bien y el a mi. La practica y el respeto mutuo nos han hecho amigos. Le digo que volvere para el Kyoto Taikai, el año que viene. Que lejos me suena.
Sawai y yo observamos a Rob haciendo randori con la japonesa que le gusta, Kochiko san. Es guapa, no esta mal. El esta a gusto y a mi me parece fenomenal.
Segunda clase, 20.30. Media hora sin parar de renzoku, ataques, kakarigeiko e hikitategeiko. Me rajo la base del dedo gordo del pie izquierdo, paso de vendarlo, creo que aguantara. Aun con raja me siento bien, no me cansa demasiado. Veo a otra gente resoplar. Rob esta hecho polvo. Paul esta como un pincel. Yo encadeno una cosa con otra y me salto mis tiempos de descanso, cubro huecos. Es mi ultima clase y nada es eterno, esta clase, por dura que sea, terminara. A las 21 Sakai da un minuto de descanso, no lo necesito. Despues kata, kaeshi waza. Me toca la leona como compañera. Esta tia aunque es japo tiene algo que me pone. Tiene la misma actitud aguerrida de Helen. Pero me centro en el tema de la practica. Es muy pequeña, pero como yo la tengo calificada como la fiera o la leona no soy consciente. Tengo que disculparme con ella “sumimasen” porque dos shomen ate son desproporcionados y la mando bien lejos. La tipa es una espartana, se sonrie, me agradece las disculpas y a repetir. Me enseña varias cosas, es buena profesora. Hace bien sus tecnicas. En dos su timing es genial, se lo indico y me da las gracias. De todos modos creo que no le gustan los chicos, por ser fino…
Termina la clase. Sakai hace toshu randori con Sawai hasta que le hace sangre en la boca como yo el dia anterior. Me pide que lo reemplace. Oh Dios, solo espero no hacerle ninguna burrada ni lesionarlo. El tipo es fuerte. Lo desequilibro una vez. Todos tenemos puntos debiles. Me lanza al suelo con shoman ate. Muy rapido, muy fuerte, para mi nivel imparable. Me lo hace dos veces mas. Saludo y me retiro. Miro a Sawai y le indico con los dedos y boca Sakai 3, “me” 0. Lo dejo recibiendo otra serie de shomen ate como los que yo me he llevado.
En el vestuario me rio y le pregunto si han sido 5 los que le ha hecho Sakai. “Shomen ate very difficult” me dice. Y tiene razon. Me despido de el hasta mañana, nos veremos en el shodohai. Espero no caer con el porque me gusta y me seria dificil enfrentarme a el. Prefiero a alguien desconocido.
Paul se ofrece para ir a cenar juntos con Rob. Este termina su randori tonteo con su no-novia y se une a nosotros.
En el bar mas cutre de Osaka entramos. El sitio preferido de Paul es un antro. Pero la comida, eso es verdad es una delicia, un cuenco enorme de fideos y carne. Por unos 8 euros estamos listos.
A las 23 a casa/hotel. Mañana hay shodohai y cumpleaños de Ian.
Vuelvo paseando por Tennoji, veo el Beach bar. No hay nadie que conozca, mejor. Sigo al hotel y aqui estoy, añadiendo el ultimo punto al dia de hoy.